Sí, te pasas horas y horas planificando tu entrenamiento de pesas para atacar cada fibra muscular, buscas información reciente, ¿pero qué hay del ejercicio cardiovascular? No, el mejor plan para la pérdida de grasa puede no ser esa media hora rutinaria que pasas en la elíptica o en la cinta de correr: hay mucho más. Ya hablamos del HIIT en su momento y deberías considerar incorporarlo a tu entrenamiento, pero hoy te vamos a hablar de algunos de los fallos que cometemos al hacer cardio.

No incorporas variedad

Cuando se trata de hacer cardio, tal vez incluso más que las pesas, cada persona tiende a tener su equipo favorito y menos favorito. Tal vez eres un corredor de corazón y te diriges a la cinta con alegría. O tal vez escojas la máquina elíptica, la bicicleta o el escalador en su lugar. Independientemente del que elijas, es bastante probable que regreses a él día tras día, quizá porque en parte te hayas acostumbrado.

Si tu plan finalmente es perder grasa a toda costa, quizá lo mejor sea combinar un poco de todo: 15 minutos en cada máquina, y así incluso te aburrirás menos. A medida que tu cuerpo se acostumbra a un determinado tipo de ejercicio cardiovascular, requiere menos energía para realizarlo. Por ello deberías buscar más variedad y no centrarte solo en una máquina.

Haces HIIT en ayunas

Lo primero que deberías saber, es que no todas las personas queman la misma cantidad de grasa a primera hora de la mañana, y que no es imperativo hacer cardio en ayunas para quemar grasa. El problema es que habrás oído que el HIIT es mejor que el cardio tradicional para perder peso, y sumado al “mito” de que hacer ejercicio cardiovascular en ayunas es idóneo…tienes la combinación errónea perfecta.

La mayoría de los cuerpos necesitan glucosa para quemar como combustible para poder hacer ejercicio a tales niveles de intensidad. Para ello, intentar sprints en ayunas es una receta para el desastre. No solo sufrirás en tu rendimiento, sino que también puedes preparar una buena alfombra roja para la pérdida de masa muscular.

Confiar en el ejercicio cardiovascular para crear un déficit alimentario

Este es uno de los mayores errores que existen, y viene dado porque subestimamos la cantidad de comida que ingerimos y sobreestimamos la cantidad de calorías que gastamos haciendo ejercicio cardiovascular. Muchas personas creen que, dado que el ejercicio cardiovascular es difícil y les hace sudar, es todo lo que necesitan para crear el déficit calórico necesario para la pérdida de grasa. Puedes pasarte el día entero en la cinta de correr, que si haces malas elecciones a la hora de alimentarte, no servirá para nada.

Usar pesos ligeros mientras haces cardio

¿Alguna vez has visto a alguien realizar su entrenamiento de cardio mientras sostiene a modo de tobilleras unos pesos ligeros de entre 1 y 3 kg? Seguramente sí, y es muy típico de los VHS americanos de los años 90. ¿Son dañinos? Probablemente no, pero le quitan la intensidad necesaria que de otro modo podrías estar aplicando a un entrenamiento cardiovascular o de pesas mucho más efectivo. Además, desgraciadamente, el gasto calórico será el mismo, por lo que no es muy recomendable usar esa especie de “tobilleras” mientras haces cardio.