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El balance de la era Néstor Lorenzo con la Selección Colombia

El esperado inicio de la era Néstor Lorenzo en la Selección Colombia, ese que está llamado a sacarnos de la horrible noche de la eliminación del Mundial de Catar y darnos la revancha de la Copa 2026, se dio con un balance muy generoso en el resultado pero con varios frentes polémicos en el juego y su estrategia.

El argentino ganó los dos duelos amistosos pactados para esta fecha FIFA, por 4-1 contra Guatemala y por 3-2 contra México, este último con remontada incluida, siendo fiel a unas ideas pero abiertamente contrario a otras, expuestas por él directamente en las ruedas de prensa que concedió. Esto fue lo bueno, malo y feo de la doble fecha FIFA:

1- El recambio. Parecía física cuántica cada vez que se hablaba de jugadores con gran proyección en el fútbol internacional, que combinaban experiencia, roce internacional, talento y juventud y pedían pista en una selección mayor. Y hoy todo es comprobable en las figuras de Luis Sinisterra, Jorge Carrascal e inclusive Jhon Jader Durán. De hecho, sumando a otros jóvenes pero más consolidados como Luis Díaz y Rafael Santos Borré, resulta claro que no hay razón para obligarlos a seguir en la fila detrás de los veteranos sino que es su momento de asumir responsabilidades y dejar de ser músicos de la segunda línea. A Lorenzo le demostraron ampliamente que la veteranía no es una camisa de fuerza y que saben cómo sacarlos si les da la confianza suficiente.

2- Ímpetu eleva nivel de todos. Si hubo algo de lo que carecieran los equipos de Queiroz y Rueda es de espíritu, rebeldía y fuego en las piernas cuando las cosas iban mal. Y eso parece estar recuperándose ahora. Los mencionados jóvenes están contagiando a los demás de su ambición y es así como se ve a un Cuadrado o un Barrios lejísimos de su nivel en el primer tiempo contra México pero repotenciados en el segundo, el primero en un puesto de interior que parece sentarle mejor, y el segundo con un golazo de media distancia, dedicado a aquellos que creen que es un picapiedra.

3- ¡Hay gol! Debería ser la noticia principal. En dos partidos se marcaron 7 tantos, el mismo número de fechas que pasó el equipo sin anotar y que fue la semilla de la eliminación de Catar. Y tres de esos tantos fueron de la revelación Luis Sinisterra, peor también de Borré y Asprilla, los delanteros, todo un acontecimiento. Siempre estuvieron ahí, remando algunos desde las divisiones juveniles, pero apenas ahora tienen confianza. Si les dan más responsabilidad ¿qué?

Lo malo


1-La experiencia como camisa de fuerza. Una cosa es aprovechar la veteranía de jugadores con dos Mundiales encima, querer mostrarles que aún tienen mucho fútbol a pesar de su actualidad y confiar en que con esta administración darán los frutos que jamás llegaron en el fallido camino a Catar. Otra es obligarse a poner siete de once mundialistas contra Guatemala y contra México solo para probar la teoría, sin tener en cuenta la actualidad de hombres como James y Falcao, muy influyentes e históricos pero lejos de su mejor forma física, o lo que es peor Alzate, quien no ha pasado de ser prospecto con Queiroz, Rueda y ahora Lorenzo. El suyo se parece al caso Uribe. A todos les espera mucho trabajo si quieren seguir en las listas pronto, porque los cohetes que hoy comandan el ataque no esperan a nadie.

2- Rol de Luis Díaz. Pasará la euforia y en la libreta del DT seguirá escriba la misma pregunta sin respuesta: ¿cómo rodear al mejor hombre de la lista para sacarle provecho? Se ilusionará diciendo que es un equipo, que si lucen Sinisterra, Cuadrado o Borré todo estará bien, que es normal. Pero no lo es. Díaz sigue por fuera del circuito ofensivo del que fue gran estrella en la última Copa América. Sin duda mejoró siempre que le pudieron al lado a Borré, a Sinisterra, a Carrascal… ¿no será que le falta rodaje con los que serán sus compañeros en cuatro años? Puede ser. Lo cierto es que pasan los partidos y las dudas persisten: no es que no sea el de Liverpool, es que no es de Colombia del año pasado. Eso ya es un síntoma en sí mismo.

​3- Encaja mucho gol. Está bien, es normal que un DT nuevo no tenga manera de garantizar el rodaje de una zona defensiva que, por más que los jugadores sean los mismos de los últimos seis o siete años, necesita apropiar las nuevas ideas. Además el cuarteto posterior fue radicalmente distinto de Guatemala a México. Pero tres goles en dos partidos no es buena señal y eso habría que atajarlo desde el inicio. ¿Tiene que ver Ospina y su rol de indiscutible? Sí y no. Se pudo ensayar algo más en esa posición considerando que ya no ataja en una de las cinco grandes ligas del mundo. Pero hay que ganarle el puesto. Y el trabajo no es sencillo.Lo feo


-El gesto de James a la tribuna en su gol a Guatemala dio hasta para memes. No le queda bien y él lo sabe, pero tampoco les queda a los ‘haters’ el irrespeto al que muchas veces llegan por cobrarle vaya usted a saber qué. A nadie debe nada. Pero necesita aprender a comportarse como tal, aún cuando Falcao no llegue a salvarlo de la hoguera.

-La interrupción del partido contra México por un grito homófobo en el Levi’ Stadium de Santa Clara, California, es una señal de alerta para el hincha que cree que pagar una boleta le da derecho a cualquier cosa: la tolerancia a esos actos de discriminación es cero en todo el mundo y eso no es negociable. Vale la pena dejar de hacerse el chistoso.

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